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Jul 2019
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LA NUBE EN EL SISTEMA DE SALUD

Y LOS DESAFÍOS DE LA HISTORIA CLÍNICA DIGITAL

La historia clínica digital no tiene razón de ser si no es en la nube. Y la transformación que involucra la disponibilidad y el intercambio de datos demanda más cambios culturales que tecnológicos.
 
La historia clínica digital parece una cosa obvia. Un paciente que se atiende en un hospital, cualquiera sea, debería tener guardada esa información en un reservorio al que se pudiera acceder desde cualquier otra institución sanitaria. Justamente, por una cuestión de salud pública. Pero el tema no es tan sencillo.
Diversos motivos obstaculizan un camino que, visto desde afuera, debería estar libre de piedras. Más allá de esta situación, hay una realidad. Cada vez más hospitales, clínicas y sanatorios se apoyan en la nube para guardar la información de los pacientes y tenerla disponible, al menos, en espacios acotados. Un buen primer paso para seguir.
Las tendencias más fuertes para 2018 y 2019 fueron y seguirán yendo por el lado de la inteligencia artificial y el machine learning, tanto en lo referido a predicción como ejecución. Esto, sin olvidar lo vinculado con medicina de precisión en acción -en desarrollo incipiente-, en simultáneo con el diseño de medicamentos biológicos en escala, toda una revolución dentro del mundo de la prescripción.
Y a esto se suma una tendencia generalizada en el mundo a brindar una atención más personalizada. Un desafío que los sistemas de salud deberán enfrentar junto a la introducción de nuevas herramientas tecnológicas, un cambio cultural más profundo aún.


Salud más inteligente
Se trata de una transformación que se fundamentará, cada vez más, en las plataformas cloud y todos los servicios y aplicaciones que se monten sobre ella. Y se potenciará a partir de la consolidación de Internet de las Cosas (IoT) que también provocará efectos en los servicios de salud conectados, percibidos como más inteligentes. Se trata, en realidad, de promover una atención más personalizada.
Sin poder precisar qué ocurrirá con el transporte de datos vinculado con el mundo de la salud, sí está claro que cloud computing es y continuará siendo importante para el streaming involucrado en el momento en que se toman imágenes, se practican cirugías y otro tipo de intervenciones. El monitoreo de pacientes y la colaboración P2P entre especialistas, además del análisis de datos, serán clave para la atención de las personas.
De ahí el interés de gobiernos por institucionalizar la historia clínica digital en el sector público como modo de tener un seguimiento de los pacientes más allá de los espacios de salud en que se atiendan. Con un objetivo similar lo hacen las empresas de medicina privada que, con una misma política, deciden que los datos de quienes acuden a sus centros queden disponibles para cualquier especialista más allá de la práctica puntual que se realice en determinado momento.
 
Los antecedentes en el Reino Unido
En el año 2013, el Reino Unido introdujo su primera estrategia de política pública para el sector de TI, donde incluyó al sistema de salud. Y llevó cinco años para que comenzaran a verse los primeros resultados expuestos en una guía donde se pone el acento en el uso de cloud para la salud y el cuidado de los datos vinculados a ella.
Los beneficios asociados a cloud son siempre los mismos: reducción de costos, seguridad y posibilidad de trabajar en equipo con el mismo acceso a datos, sin olvidar la flexibilidad que ofrece en todos esos aspectos. Pero al mismo tiempo surgen los desafíos que implica avanzar en esos desarrollos.
El más grande de ellos es ver de qué manera cada sistema de salud público se va articulando con el privado. O, de una manera más sencilla, cómo el sistema de salud público se articula entre sí a partir de sus salas de atención primaria, hasta llegar a los hospitales y, del mismo modo, cómo lo hacen las clínicas y sanatorios privados entre sí, cuando pertenecen a una misma firma y, luego, en su vinculación con los servicios públicos.
Todo esto sin olvidar que las farmacias conforman otra pata fundamental de todo este ecosistema sanitario, sin dejar de lado a los proveedores de insumos en todos los niveles.
 

La colaboración entre los hospitales, centros asistenciales y médicos resulta fundamental, especialmente cuando todo este nuevo comportamiento se produzca en tiempo real. La nube habilita ese nivel de interacción.


Colaboración que mejora la atención
Aquellas empresas que ofrecen aplicaciones de salud tienen claro que sus clientes las montan sobre plataformas en la nube. Y que es creciente la migración hacia ese espacio. Las prácticas se unen en redes, pero sin que por ello se modifiquen sus ubicaciones físicas, de modo que lo que cambia es el modo de abordar el proceso del negocio para que funcione a gran escala.
La colaboración entre los hospitales, centros asistenciales y médicos resulta fundamental, especialmente cuando todo este nuevo comportamiento se produzca en tiempo real. La nube habilita ese nivel de interacción.
Desde lo estrictamente médico, lo que primero posibilita este nuevo espacio de colaboración se vincula con las oportunidades de investigación que se abren a partir de compartir información y experiencias en tiempos mucho más dinámicos.
 

Obstáculos siempre hay
Las desventajas, en tanto, se relacionan con las dificultades para obtener rápidos retornos de inversión (ROI). Estudios realizados por el servicio de salud del Reino Unido advierten que el tema del presupuesto representa el mayor desafío para un 55% de los actores del sistema consultados, mientras que un 53% encuentra obstáculos a la hora de vincularse con los proveedores. Si una clínica comienza a operar vía cloud pero quienes abastecen de insumos no lo hacen, las dificultades para mejorar eficiencias a ese nivel son ostensibles.
Aun así, y en virtud de los cambios que se introducen internamente, las primeras evaluaciones que surgen del sistema de salud británico tienen que ver con la seguridad que representa contar con soluciones en la nube: los datos se ven mejor cuando se los solicita, en el formato y para la necesidad que sea.
 

La historia clínica digital es, en definitiva, un segundo paso revolucionario en el marco de un proceso que se inició a partir de la automatización de los procesos administrativos básicos.

Un paso revolucionario
Pese a las dudas, los obstáculos y los desafíos, lo que sí parece estar claro es que la nube continuará su evolución también en el sistema de salud, como expresión general. La historia clínica digital es, en definitiva, un segundo paso revolucionario en el marco de un proceso que se inició a partir de la automatización de los procesos administrativos básicos.
Todas las industrias se mueven en esa dirección y la salud también lo hará. Posiblemente a un ritmo más lento. El proceso de aprendizaje y el factor vida involucrado en él implica trabajar a otro ritmo y producir, en paralelo, cambios culturales en las organizaciones mucho más profundos.
La tecnología está. Las posibilidades de implementarla y adoptarla en distintos niveles también. El factor humano y sus modos de hacer son los que deberán modificarse sustancialmente para aprovechar los beneficios del cloud computing también en el sistema de salud.
 

 

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